El impacto de las empresas familiares en la economía
Las empresas familiares constituyen una de las formas organizacionales más comunes a nivel mundial y tienen una influencia significativa en la economía de numerosos países. Representan una parte sustancial del tejido empresarial, generando empleo, promoviendo el desarrollo regional y asegurando la continuidad de actividades económicas tradicionales. Su relevancia ha llevado al creciente interés académico en comprender cómo estas organizaciones contribuyen al desarrollo económico, cuáles son sus particularidades estructurales y de gestión, y qué factores condicionan su rendimiento y sostenibilidad.
Desde una perspectiva teórica, las empresas familiares se diferencian de las no familiares por la superposición de tres subsistemas: la familia, la propiedad y el negocio. Esta confluencia genera una lógica de funcionamiento singular, donde los objetivos económicos coexisten con motivaciones no económicas, como la preservación del legado familiar o la cohesión intergeneracional. Esta característica puede traducirse en ventajas competitivas únicas. Chrisman, Chua y Sharma (2005) sugieren que el capital social derivado de las relaciones familiares, junto con la orientación a largo plazo, favorecen un entorno estable para la toma de decisiones estratégicas y una mayor resiliencia ante crisis económicas.
No obstante, este mismo entrelazamiento entre familia y empresa genera desafíos relevantes. La sucesión generacional ha sido identificada como uno de los momentos más críticos para la supervivencia de las empresas familiares. Según De Massis, Chua y Chrisman (2008), muchas empresas no logran superar el traspaso de liderazgo de una generación a otra debido a la falta de planificación estructurada, conflictos familiares o diferencias en la visión estratégica. La probabilidad de fracaso aumenta cuando las decisiones se basan en la tradición o en la presión familiar más que en criterios profesionales. A pesar de ello, una sucesión bien gestionada puede ser una fuente de renovación organizativa e incluso de innovación.
La innovación en las empresas familiares ha sido objeto de debate. Algunos estudios, como el de De Massis, Frattini, Kotlar, Petruzzelli y Wright (2016), han señalado una aparente aversión al riesgo y una orientación conservadora como elementos que limitan la inversión en innovación radical. Sin embargo, esta relación no es unívoca. Zellweger, Eddleston y Kellermanns (2010) introducen el concepto de “identidad familiar empresarial”, argumentando que cuando los valores familiares están alineados con la innovación, pueden convertirse en un poderoso motor para el cambio y la diferenciación estratégica.
Un elemento clave en el análisis del impacto económico de las empresas familiares es su capacidad para generar empleo. Estas empresas suelen estar profundamente arraigadas en las comunidades locales y desempeñan un papel fundamental en la economía regional. Basco (2015) propone el concepto de “familiness regional”, entendido como la capacidad de las empresas familiares para contribuir al desarrollo regional mediante su compromiso con el territorio, el empleo local y la sostenibilidad económica a largo plazo. Su vínculo emocional con el entorno y el deseo de preservar el legado familiar fomentan un comportamiento empresarial más estable, con menor propensión a deslocalizar o realizar despidos masivos durante periodos de crisis.
Sin embargo, también se ha advertido sobre la necesidad de profesionalizar la gestión en estas organizaciones. Un exceso de endogamia en los órganos de decisión puede dificultar la adopción de prácticas modernas de gobernanza. El trabajo de García-Meca y Santana-Martín (2023) evidencia cómo la diversidad en los consejos de administración, especialmente la diversidad de género, puede tener un impacto positivo en el rendimiento financiero de las empresas familiares. Esta apertura a nuevas perspectivas permite enriquecer la toma de decisiones y aumentar la capacidad de adaptación ante entornos dinámicos y complejos.
En la actualidad, las empresas familiares se enfrentan a un contexto caracterizado por la globalización, la transformación digital y la creciente demanda de sostenibilidad. La literatura reciente, como la revisión de Baltazar, Fernandes, Ramadani y Hughes (2023) sugiere que aquellas empresas que logren integrar las nuevas tecnologías, adaptarse a marcos de gobernanza más inclusivos y asegurar procesos sucesorios eficaces, podrán no solo sobrevivir, sino prosperar en este entorno cambiante. El compromiso a largo plazo con los valores familiares puede ser una fuente de legitimidad y confianza ante inversores, consumidores y empleados, siempre que se combine con una visión estratégica adaptativa.
La evidencia empírica muestra que las empresas familiares tienen un impacto positivo en la economía, tanto por su estabilidad en el empleo como por su orientación al largo plazo. No obstante, su contribución efectiva dependerá de su capacidad para resolver tensiones internas, gestionar el cambio generacional y adoptar buenas prácticas de gobernanza. En conjunto, estos factores determinarán si el carácter familiar se convierte en una ventaja estructural o en una limitación para el crecimiento económico sostenible.
Bibliografía:
Baltazar, J. R., Fernandes, C. I., Ramadani, V., & Hughes, M. (2023). Family business succession and innovation: a systematic literature review. Review of Managerial Science, 17, 2897–2920. https://doi.org/10.1007/s11846-022-00607-8
Basco, R. (2015). Family business and regional development—A theoretical model of regional familiness. Journal of Family Business Strategy, 6(4), 259–271. https://doi.org/10.1016/j.jfbs.2015.04.004
Chrisman, J. J., Chua, J. H., & Sharma, P. (2005). Trends and directions in the development of a strategic management theory of the family firm. Entrepreneurship: Theory and Practice, 29(5), 555-575. https://doi.org/10.1111/j.1540-6520.2005.00098.x
García-Meca, E., & Santana-Martín, D. J. (2023). Board gender diversity and performance in family firms: exploring the faultline of family ties. Review of Managerial Science, 17, 1559-1594. https://doi.org/10.1007/s11846-022-00563-3
De Massis, A., Chua, J. H., & Chrisman, J. J. (2008). Factors preventing intra-family succession. Family Business Review, 21(2), 183–199. https://doi.org/10.1111/j.1741-6248.2008.00118.x
De Massis, A., Frattini, F., Kotlar, J., Petruzzelli, A. M., & Wright, M. (2016). Innovation through tradition: Lessons from innovative family businesses and directions for future research. Academy of Management Perspectives, 30(1), 93–116. https://doi.org/10.5465/amp.2015.0017
Zellweger, T. M., Eddleston, K. A., & Kellermanns, F. W. (2010). Exploring the concept of familiness: Introducing family firm identity. Journal of Family Business Strategy, 1(1), 54–63. https://doi.org/10.1016/j.jfbs.2009.12.003