Hablamos con Silvia Manzanares
Silvia Manzanares es ingeniera industrial por la Universidad Politécnica de Madrid, especializada en electricidad, y posee un máster en Dirección y Administración de Empresas. Comenzó trabajando en Hewlett Packard y siguió su trayectoria en Soluziona, realizando proyectos de construcción de centrales de generación de energía en diferentes puntos de España. Trabaja en Siemens desde el año 2007, donde actualmente dirige el Departamento de Mantenimientos Integrales en Planta dentro de la unidad de Customer Services de “Digital Industries” en España. Con un equipo de hasta ciento cincuenta personas repartidos en tres centros de trabajo donde existe una gran diversidad en educación, cultura y género, Silvia trata de fomentar cada día la diversidad y la inclusión dentro de los diferentes equipos que forman los distintos proyectos.

Diversidad en acción: desafíos y logros en la construcción de equipos inclusivos en Siemens
En el transcurso de su carrera, Silvia se ha enfrentado a situaciones laborales que, aunque inicialmente desafiantes, han resultado ser experiencias de gran aprendizaje y crecimiento tanto personal como profesional. Un claro ejemplo de ello ocurrió hace cuatro años, cuando se le presentó la oportunidad de dirigir un proyecto en Siemens. Este proyecto contaba con un equipo diverso, proveniente de entornos cerrados en los que la diversidad era un concepto casi desconocido. Para Silvia, esta situación representó un reto, pero también una oportunidad única para transformar las dinámicas laborales.
Desde el inicio, su enfoque fue claro: fomentar un ambiente inclusivo y promover la diversidad, convencida de que equipos diversos son más competentes, creativos y, en última instancia, más exitosos. La tarea no fue sencilla, pero con determinación y un enfoque estratégico, logró implantar esta visión en el equipo.
Uno de los mayores obstáculos con los que se encontró fue la pandemia, que alteró por completo las dinámicas laborales. Sin embargo, Silvia logró identificar un aspecto positivo: la empatía entre los miembros del equipo se fortaleció. Las reuniones virtuales y las charlas informales contribuyeron a la creación de vínculos más sólidos, lo que permitió una mejor cohesión en el grupo. Así, se tomaron decisiones clave que marcaron un cambio sustancial en el equipo: la inclusión de estudiantes en prácticas de género femenino, un paso importante en un entorno STEM tradicionalmente dominado por hombres. Además, se promovió la diversidad en términos de orientación sexual y edad, incorporando tanto a jóvenes recién graduados como a profesionales en las etapas finales de su carrera, quienes aportaron valiosas perspectivas basadas en su amplia experiencia.
Un cambio inesperado, pero muy positivo, fue la incorporación de una mujer al equipo de gruistas, un área que históricamente había sido completamente homogénea. Este paso, inicialmente visto con escepticismo, se convirtió en un símbolo de cómo la diversidad puede enriquecer los equipos de trabajo y abrir nuevos horizontes.
Aunque los cambios propuestos generaron recelos y resistencias en un principio, los resultados no tardaron en llegar. En poco tiempo, el equipo comenzó a experimentar mejoras significativas en su desempeño y en la dinámica de trabajo. Estos cambios rompieron con los tabúes y prejuicios que antes limitaban la creatividad y la colaboración. El éxito de este proceso demostró que, al valorar las cualidades únicas de cada miembro, independientemente de su raza, sexo u orientación sexual, el trabajo conjunto en equipo se potencia, lo que contribuye al desarrollo de soluciones más innovadoras y efectivas.
Sin embargo, no todo ha sido sencillo para Silvia en su carrera. A lo largo de su trayectoria laboral, también ha tenido que enfrentar situaciones difíciles que le enseñaron importantes lecciones. En particular, Silvia experimentó una situación particularmente incómoda cuando un compañero reveló su orientación sexual y, desafortunadamente, se convirtió en blanco de bromas desafortunadas y comentarios discriminatorios. Esta experiencia fue una llamada de atención sobre la importancia de crear espacios laborales seguros y respetuosos, donde las personas puedan ser auténticas sin temor a ser juzgadas o excluidas.
El camino hacia una mayor inclusión en el entorno laboral no es sencillo ni está exento de obstáculos, pero los resultados obtenidos a través de la incorporación de la diversidad son innegables. Las experiencias vividas por Silvia, tanto las positivas como las negativas, destacan la importancia de trabajar en la creación de equipos inclusivos y de fomentar un ambiente en el que cada individuo pueda aportar lo mejor de sí mismo, sin miedo a la discriminación o el rechazo. Como demuestra su trayectoria, la diversidad no solo es una cuestión de valores, sino una estrategia inteligente para el éxito empresarial.
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