Seleccionar página

Hablamos con Fabricia Abreu

Fabricia es directora global de Diversidad e Inclusión en Iberdrola desde 2017. Licenciada en Derecho con máster en Dirección de Personas por la Fundación Getulio Vargas – Brasil, ha trabajado en grandes empresas del sector energético durante los últimos veinticinco años, catorce de ellos en el Grupo Iberdrola. Anteriormente a su cargo actual, Fabricia trabajó como directora de Recursos Humanos y Sostenibilidad en Brasil y como directora global de Desarrollo Ejecutivo y Gestión del Talento.

La experiencia de Fabrizia en diversos contextos culturales

Para Fabrizia, sus vivencias en diversos países, como Brasil, Portugal y España, han sido fundamentales para forjar su liderazgo inclusivo. Uno de los mayores desafíos que enfrentó fue su primer rol de liderazgo, donde experimentó una transición difícil: pasó de ser parte de un equipo a sentirse casi excluida por el hecho de asumir la posición de líder, una decisión que no fue tomada por ella misma. Este proceso, aunque doloroso, resultó ser enriquecedor, ya que le permitió abrirse a nuevas perspectivas, aprender a ser más empática y a escuchar a los demás. Esta experiencia fortaleció su sentido de justicia y equidad, rasgos que ya formaban parte de su personalidad debido a su origen humilde y su formación en la escuela pública.

Fabrizia destaca, de manera especial, dos experiencias positivas que marcaron su trayectoria profesional: en la primera, narra la historia de una psicóloga brillante que, a pesar de no tener brazos ni piernas, demostró una gran capacidad profesional. Aunque el impacto inicial fue grande, Fabrizia aprendió valiosas lecciones sobre la importancia de no juzgar a las personas por su condición física. En la segunda, comparte la historia de un empleado que estaba a punto de ser despedido de la empresa, pero que Fabrizia consideró que aún tenía mucho que aportar. Después de dos años, este empleado se consolidó como uno de los colaboradores más destacados de la organización y participó en proyectos de gran relevancia.

No obstante, Fabrizia también vivió situaciones de exclusión, una de ellas particularmente dolorosa. Durante un período en el que su jefe adoptó una postura rigurosa y comenzó a interrogar a cada miembro del equipo sobre su progreso con los objetivos establecidos, Fabrizia fue reprendida por no poder establecer un ritmo homogéneo para toda la plantilla, algo que, en su opinión, no era justo, ya que cada empleado tenía diferentes ritmos de trabajo. En cambio, otro supervisor, cuyo equipo también iba retrasado, no fue tratado con la misma severidad. Este trato diferencial hizo sentir mal a Fabrizia, ya que percibió que la crítica no respondía a una cuestión de rigor, sino a una clara discriminación. Decidió entonces hablar con un superior y expresar su rechazo ante tal trato, subrayando la importancia de establecer límites claros tanto en el ámbito laboral como personal. Esta experiencia refuerza la idea de que, en el ejercicio del liderazgo, la equidad y el respeto son fundamentales para fomentar un ambiente inclusivo y justo para todos

Puedes disfrutar de la entrevista completa aquí: https://media.uc3m.es/video/6740a7d79ab8c95d840f09b7